Tengo
un primo bastante viajero, mi primo Antonio. Desde hace años, cuando nos vemos
hablamos de nuestros últimos viajes, bueno, mayormente de sus últimos viajes,
ya que no para. Y siempre acabamos hablando de hacer un viaje juntos. Pues por
fin ha llegado el momento. Le comenté a mediados de este año que había
reservado parte de mis vacaciones para diciembre que es cuando las disfruta él
también y le propuse irnos juntos, propuesta que aceptó al momento. Me preguntó
a qué país. Yo tenía muy claro que quería ir a Asia, pero no el país concreto.
Él ya ha estado en toda Asia y en algunos países incluso varias veces, pero aún
así se ofreció generosamente para venir conmigo al país que yo eligiera. Tardé solo un par de
semanas en decidirme: Tailandia. Como iban a ser unas 3 semanas de viaje, me
aconsejó que añadiera otro país. Al final van a ser menos días, unos 18, pero
bueno, por fin mi primo y yo nos vamos de viaje. Destino: Laos y Tailandia.
El
plan es el siguiente: mi primo ya estará en Bangkok cuando yo llegue el día 13 de diciembre, ya que tiene ese mes entero de vacaciones y con mucha pena y
dolor se va dos semanas antes que yo. Así que cuando yo llegue él estará
bronceadito y ya se le habrá contagiado esa sonrisa, esa paz y felicidad en el
rostro que abunda en tantos países asiáticos, a pesar de su modesta economía. O
quizás gracias a ella. Esa sonrisa y esa forma de vida que ha seducido a tantos
occidentales que han vendido lo que tenían y se han ido a vivir a Tailandia, el
país de la sonrisa. Qué ganas tenía de ir. Esa sonrisa, esa filosofía de vida,
se merecen un capítulo aparte, hablaré de ello a la vuelta, cuando lo haya
conocido.
Y siguiendo con el plan, estaremos 3 días en
Bangkok; luego volaremos a Vientiane para estar 7 días por Laos y norte de
Tailandia; desde Chiang Mai volaremos hacia el sur para una segunda parte del
viaje más tranquila de 6 días por las islas cercanas a Krabi y Phuket; y por
último vuelta a Bangkok donde estaremos los últimos 3 días antes de tomar el
avión de vuelta.
Un mes antes del viaje me cuenta mi primo que en Bangkok nos veremos con dos amigos suyos que también andarán por allí desde un par de semanas antes que nosotros, algo que será de gran utilidad para nosotros porque traerán bastante información fresquita sobre destinos, transporte, alojamientos, etc.
Y también un mes antes del viaje, unos terroristas han matado a 130 personas en locales de ocio en París. Esto va a traer consecuencias para este viaje, todas malas claro está, pero dejando de lado ese aspecto, sí quiero hacer una reflexión: en todo el mundo murieron por terrorismo en 2014 más de 32.000 personas, casi 10.000 solo en Irak, en Nigeria más de 7.500. Los años anteriores también con cifras similares. La mayoría eran mujeres, personas mayores y niños, miles de niños, niños como los nuestros, cuyas muertes fueron noticia en los periódicos uno o dos días o aparecieron en televisión unos segundos. Apenas se habla de ellos. Ahora, con el asesinato de 130 personas en París, por fin parece que el mundo occidental, el mundo poderoso, se ha propuesto acabar con ese grupo terrorista. Y seguramente lo conseguirán. Los otros 30.000 muertos anuales no fueron motivo suficiente, no eran occidentales. Esto describe muy bien el mundo en el que vivimos. Por cierto, 3 días después del atentado, Vladimir Putin dice que entre los países que ahora se están aliando para acabar con ese grupo terrorista, hay alguno que previamente lo financió. Ningún país de los aludidos ha desmentido nada ni le ha exigido una rectificación. Otros 3 o 4 días más tarde es el primer ministro ruso, Dimitri Medvédev, quien le ha dicho a Obama, cara a cara, que fue EEUU quien armó y financió a al Qaeda y a Bin Laden y que de aquello vienen estos atentados de París, el de Madrid, los de Londres, el de las torres gemelas y los que seguramente habrá más adelante. Y Obama tampoco ha desmentido nada ni ha pedido rectificaciones.
Un mes antes del viaje me cuenta mi primo que en Bangkok nos veremos con dos amigos suyos que también andarán por allí desde un par de semanas antes que nosotros, algo que será de gran utilidad para nosotros porque traerán bastante información fresquita sobre destinos, transporte, alojamientos, etc.
Y también un mes antes del viaje, unos terroristas han matado a 130 personas en locales de ocio en París. Esto va a traer consecuencias para este viaje, todas malas claro está, pero dejando de lado ese aspecto, sí quiero hacer una reflexión: en todo el mundo murieron por terrorismo en 2014 más de 32.000 personas, casi 10.000 solo en Irak, en Nigeria más de 7.500. Los años anteriores también con cifras similares. La mayoría eran mujeres, personas mayores y niños, miles de niños, niños como los nuestros, cuyas muertes fueron noticia en los periódicos uno o dos días o aparecieron en televisión unos segundos. Apenas se habla de ellos. Ahora, con el asesinato de 130 personas en París, por fin parece que el mundo occidental, el mundo poderoso, se ha propuesto acabar con ese grupo terrorista. Y seguramente lo conseguirán. Los otros 30.000 muertos anuales no fueron motivo suficiente, no eran occidentales. Esto describe muy bien el mundo en el que vivimos. Por cierto, 3 días después del atentado, Vladimir Putin dice que entre los países que ahora se están aliando para acabar con ese grupo terrorista, hay alguno que previamente lo financió. Ningún país de los aludidos ha desmentido nada ni le ha exigido una rectificación. Otros 3 o 4 días más tarde es el primer ministro ruso, Dimitri Medvédev, quien le ha dicho a Obama, cara a cara, que fue EEUU quien armó y financió a al Qaeda y a Bin Laden y que de aquello vienen estos atentados de París, el de Madrid, los de Londres, el de las torres gemelas y los que seguramente habrá más adelante. Y Obama tampoco ha desmentido nada ni ha pedido rectificaciones.